“Cuando empezamos era intimidante reunirse con los CEO’s de otras compañías, con medio siglo de experiencia adicional”, cuentan Isaac Kohab e Isaac Cattan, quienes a sus 22 años de edad se han sabido hacer espacio en un sector dominado por tradiciones generacionales. 

 

Según los jóvenes emprendedores, una vez que empezaron a conocer la solución que desarrollaron mediante su startup Vink- Transporta.app- dejaron de mirarlos como niños y comenzaron a considerarlos como un aliado tecnológico del sector transporte.  

 

 

Con poco más de un año desde su fundación, Vink ya ha mostrado estar dando pasos firmes en ese sentido. Transporta.app es una plataforma cuyo objetivo es establecer una conexión digital y eficiente entre las empresas de transporte de carga y los generadores de esas cargas, quienes buscan mover su mercancía. 

 

“Digitalizamos todo el proceso: desde presupuestar un flete en cuestión de segundos, hasta contratarlo, y posteriormente recibir la información del chofer y las placas de la unidad, hacer el trackeo en tiempo real, además de notificar las cargas, descargas y entregas”, explica Isaac Kohab, entusiasmado, sobre el funcionamiento de Vink. 

 

Pero el proceso de gestación de su proyecto no nació de la nada. Pese a ser jóvenes, Kohab y Cattan ya habían acumulado experiencia trabajando en distintas compañías, uno como director comercial y de operaciones en una importadora y el otro como director de logística en una empresa de distribución de cosméticos. 

 

“Vink surgió en base a los problemas a los que nos enfrentábamos en ese momento. Nos dimos cuenta que la industria aún trabaja como hace 60 o 70 años. Si quieres cotizar debes llamar a cada una de las empresas, mandar correos, y dependes de ellos para tener disponibilidad, contrataciones, etcétera. Así nació la idea de uberizar el transporte de carga a través de una plataforma que haga todas esas conexiones en cuestión de minutos”, detalla Cattan. 

 

Vink

 

Y aunque sus metas pueden sonar ambiciosas, “los Isaac” tienen muy claro dónde están parados y han encarado todo el proceso con humildad y con una conciencia profunda de lo que aún les resta por aprender de los que más saben. 

 

“Cuando tomamos la decisión de hacer Vink, dedicamos los primeros cuatro meses casi exclusivamente a estudiar la industria. Quisimos saber todo lo relativo al transporte: desde que es una tonelada hasta cómo es la experiencia de manejar, aprendiendo que es el B2B o el B2C. Ahora, (humildemente) consideramos que tenemos las bases para hacerlo, aunque aún hay mucho que aprender. De eso se trata el futuro”, cuenta Kohab, con la mirada puesta hacia adelante.  

 

Cada vez que piensan en su actualidad piensan en otro objetivo: Lograr un success rate del 100%. Eso significa cumplir tanto con proveedores, clientes y socios, y pensar en su negocio como un servicio: “Ahora, nuestra meta es facilitarle la vida a alguien que necesite hacer un  movimiento determinado; nosotros queremos lograr que sea lo más fácil y cómodo posible”, afirma Kohab. 

 

“Cuando decidimos encarar este proyecto, tanto Isaac como yo dejamos oportunidades que teníamos seguras y opciones de tranquilidad. Decidimos darlo todo por esto y, lo más importante, salirnos de nuestra zona de confort. Por eso estamos aún más orgullosos de lo que hemos logrado, y sabemos que seguirá siendo así en el futuro”, asegura, optimista Cattan. 

 

En ese camino, Solvento también ha sido crucial en el camino de los emprendedores: “Nuestro valor agregado en este tiempo por sobre la competencia es el pago a 24 horas a nuestros proveedores. A como dé lugar. Solvento nos ayuda a tener un cash flow y, sobre todo, nuestras finanzas sanas”. 

 

Con esa fórmula es que pretenden multiplicar sus operaciones por diez sólo en 2022: buscarán pasar de poco más de 100 viajes al mes, a unos mil. Y aunque saben que no será fácil, el desafío les genera una gran motivación.